Month: March 2017

CRONICAS DE LA GUAJIRA PARTE I

Luego de pensarlo mucho, me he animado a escribir estos post que he deonominado crónicas de la Guajira, de lo cual espero escribir varias reflexiones, por lo cual título esta primera como “Parte I”, no se cuantas escribiré así que así queda inicialmente.

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In memorian de mi amigo Amancio García Pausayu. Wayuu de la Zona Norte de la Alta Guajira. QPD

Hablo de crónicas porque no me refiero a un análisis contemporáneo de la Guajira, sino más bien al relato histórico de una experiencia, aleccionadora, agradable y sismica que tuve trabajando con el pueblo Wayuu del norte de la Guajira en los años noventa. Allí realice mi monografía para titularme como Antropólogo. Por esta razón los relatos estarán cargados de un impulso constante de entender el contexto social y cultural desde un enfoque antroplógico – investigativo.

Fragmento de la introducción presentada en el trabajo monográfico (1999)

Los pueblos indígenas del país han establecido un recorrido histórico de luchas de resistencia, transformaciones y apropiaciones culturales, en algunos casos positivas, en otros casos negativas a los ojos de la sociedad nacional. En muchos casos ese juicio moral proviene de la ignoracia y el desconocimiento de la diferencia cultural de estos pueblos culturalmente diferentes.

Mi trabajo fue un desafio personal enorme, descifrado en una negociación simple: Los Wayuu me permitían realizar mi trabajo monográfico con ellos y a cambio yo apoyaría el trabajo de organización política cultural que desarrollaban en ese momento de cara a la instauración de los Planes de Ordenamiento Territorial, legislados coo consecuencia posterior del fenomeno constitucional del 91.

De esta manera, se abordó lo político como la expresión concreta de los Wayuu para enfrentar el fenómeno de integración que han impulsado pemanentemente los gobiernos nacionales como herencia colonialista de los gobiernos virreinales españoles.

Este enfoque tenía una termenda importancia por ela representación simbólica que se ha creado la sociedad nacional sobre la idea de que el centro del país siempre piensa mejor y mpas civilizadamente que el resto del país, incluyendo pueblos indígenas y campesinos.

Incluso el desafio emprendido por el pueblo wayuu en ese momento involucraba enormes debates con la Organización Nacional Indígena de Colombia -ONIC, quien a grandes rasgos pensaba igualmente de manera centralista. La ONIC quería imponer el modelo de Resguardos y cacicazgos propios de los pueblos andinos. Sin embargo el pueblo wayuu no es un pueblo andino y no piensa ni se organiza como tal. díficil dilema cierto: ¿quien creyera que entre los indígenas que luchan por el respeto a la diversidad, a su interior se dieran prácticas de homigenización?  Resalto esta reflexión porque  sera punto central de la reflexión central de esta primera parte de la crónica.

En lo que tiene que ver con los conceptos que se utilizaron, los más importantes fueron explicados en tanto son conceptos tomados de la cultura Wayuu (Eirruku, ii, Apushi, Oupayu, Womain).

En cuanto a lo político se hizo referencia a la lucha por mantener la diversidad cultural establecida por los Wayuu desde su propia matriz cultural, o , Matriz civilizatoria[1], a través de diversas expresiones y con distintos escenarios en procura de mantenerse como grupo cultural diferenciado. Así mismo lo intento evidenciar en la manera de acceder a distintos elementos culturales foráneos que permitieran fortalecer su cosmovisión de acuerdo con las transformaciones políticas económicas y sociales.

Se utilizó el concepto de Matriz cultural como el acumulado cultural básico de un pueblo para abordar sus expectativas de transformación en lo que tiene que ver con las dinámicas económicas y de organización social y política. Es bien claro que la identidad  que han construido los Wayuu se ha establecido de acuerdo a dicha matriz cultural (formas de organización social, lengua, formas de transmisión y apropiación del conocimiento, formas económicas, territorio, cosmovisión y expresiones artísticas). Este concepto esta asociado a las zonas de refugio, concepción que quiere dejar presente que el territorio, sea este simbólico o real, juega un papel importante en los procesos de fortalecimiento, reacomodamiento y proyección cultural de un pueblo indígena inscrito dentro de la sociedad nacional

 Adicionalmente se reforzó este concepto de Matriz cultural, con la concepción de unicidad de la verdad para precisar que la mayoría de los pueblos, aunque se defienden como grupos culturales a través del relativismo, en su mayoría asumen un etnocentrismo como eje a partir del cual construyen el carácter de certeza del mundo y de su afirmación frente a diversos grupos  y actores sociales con los que se relacionan[2].

 En cuanto al trabajo de confrontación de datos, pienso, se realizó una revisión, si no exhaustiva, por lo menos cuidadosa.

El orden de la argumentación se estructuró de la siguiente manera: en el primer capítulo se hizo un recorrido histórico de la construcción legislativa nacional e internacional, haciendo especial énfasis en el departamento de la Guajira, donde se encuentran ubicados los Wayuu y el grupo familiar de los Urariyu de Jaratzu´ru, en la Alta Guajira. A través del proceso histórico, se observó la serie de intervenciones que han afectado a los Wayuu y el carácter de las instituciones y los funcionarios que intentaron ejecutar la legislación indígena en el departamento de la Guajira y entre los Wayuu.

En el segundo capitulo, se trabajaron dos ejes centrales: el territorio y las formas políticas. Una manera de comprender la verdadera significación del  “Womainpa” (nuestra tierra), o el territorio de los Urariyu de Jaratzu´ru es, cruzar los contenidos territoriales con el desenvolvimiento de las instituciones culturales que lo construyen y lo reconstruyen.

En el caso específico de los Urariyu, se definieron algunas estructuras culturales, existentes entre ellos y entre los Wayuu en general: la territorialidad, el parentesco y las formas de autoridad, las cuales se interpretan a la luz de los cambios que las han obligado a transformarse. La interpretación estuvo orientada por la concepción del reconocimiento cultural y el derecho que tiene determinado grupo cultural, a mantener sus propias estructuras culturales y su interpretación del mundo, a pesar de que para occidente estas estructuras y su funcionamiento no sean tan validas en términos de su efectividad para competir con las dinámicas planteadas por la globalización y el desarrollo capitalista. En resumen, son concepciones culturales del mundo que pueden pervivir sin integrarse completamente al modelo de desarrollo.

Hemos anotado el caso de los Wayuu de la Alta Guajira y su relación con Venezuela, el presupuesto simbólico que manejan como grupo cultural para asumir estos espacios, para mantener sus principios culturales, la significación que tiene en este momento el poblado de Nazaret y la proyección que tienen los Wayuu para abordar las nuevas dinámicas sociales.

El segundo capítulo  presentó la mayoría de la información recogida en el trabajo de campo, referencia sitios y personas con quienes se recogieron los censos, así como los apartes de las entrevistas que sirvieron de materia prima para desarrollar la hipótesis planteada. El trabajo intentó dar cuenta de los procesos ocurridos  y las relaciones que existen entre los Urariyu de Jaratzu´ru. Como aporte a la comprensión de “un grupo de población específico” de la sociedad Wayuu, y los procesos de cambio que están ocurriendo en la Alta Guajira.

 

[1] Ibid

[2] GELLNER, Ernest, Antropología y política: Revoluciones en el bosquecillo sagrado. Editorial Gedisa. Barcelona, 1997.